viernes, 5 de febrero de 2010

El año que el circo marco mi infancia...

llueve, llueve y llueve en Gualeguaychú. Volvio anoche despues de hacer una producción de fotos hermosa para Cosmopolitan y no para de llover... aquí todo el mundo cruza los dedos para que mañana sábado a la tarde salga el sol y pueda realizarse la sexta noche de carnaval.
Hace un rato descubrí una foto en la casa de mis padres que me alegró la tarde a pesar de lo gris del día... En ella aparezco a los 9 años con mi amada tía Ilaria (aunque todos la conocían como Queca) los dos abrazados, sonriendo... es una foto muy chiquita y nuestras caras se ven borrosas, pero las sonrisas se definen perfectamente...
Esa imágen y los comentarios que hicimos con mi amigo Pablo Lapalma me llevaron a recordar mi infancia con alegría , aunque alguna lágrima siempre se hace presente...
Eran otras épocas, el carnaval de Gualeguaychú crecía a pasos agigantados año tras año y una familia tipo podía darse el gusto de ir todas las noches a deslumbrarse con ese espectáculo que ya vislumbrababa como la maravilla que es hoy en día.
Quién fue mi tía Queca y porqué marcó tanto mi vida??? Mi tía fue la persona que me hizo amar el carmaval de mi pueblo... fanática a muerte de Papelitos nos llevaba todos los días de carnaval a reservar sillas para los adultos a la esquina del ACA en Urquiza y Chacabuco...
Cuando digo fanática a muerte no exagero... al apróximarse Papelitos por Urquiza ya empeza a batir palmas y cuando llegaba Marí Marí se daba vuelta dándole la espalda a "La aplanadora". Fanática de la comparsa, no del club Juventud Unida.
Su hija Silvina Larrea fue la primer reina de Papelitos en 1979 y si bien ella siempre decía que nunca había bordado una lentejuela siempre acompañaba el desfile de la comparsa. Cuando Gustavo Rivas editó su libro "Cualidades dormidas" donde cuenta la historia del carnaval de Gualeguaychú, publicó una foto de 1980 de Silvina caracterizada como Liza Minelli, en un lateral de la imágen se ve a mi tía al costado marcando de cerca el paso de su hija.
A los ojos de un niño todo se agiganta y si a eso le sumamos el paso del tiempo tiende a tomar proporciones exageradas... pero mis recuerdos del carnaval de esa época siguen frescos, las canciones, los personajes, el ritual de "aprontarse para ir al corso"
Tipo 18 hs mi tía nos pasaba a buscar, a Gerardo mi hermano menor, su nieta Rocío y a mí y nos íbamos en el colectivo Villa María al centro, nos bajábamos en Bolivar y Chacabuco y de ahí rápido a ganar sillas... hubo días que llegamos tan temprano que ni las sillas estaban puestas y nos recuerdo a los cuatro parados al rayo del sol de enero en la esquina del correo esperando que las coloquen.
Sillas rebatibles de madera que eran un peligro de inestables pero que para nosotros eran el mejor de los tronos para disfrutar del carnaval...
A pesar del intenso calor nunca salíamos de casa sin una campera. Porqué? Porqué esa prenda era un elemento indispensable para la reserva de ubicaciones!!!! la imágen final era la siguiente: en la esquina mi tía, campera, campera, mi prima, campera, mi hermano, campera y yo!!! mas tarde pasaban los cobradores y se pagaba la ubicación.
Los adultos llegaban mas tarde sobre el inicio del desfile y eso significaba el pago por la reserva, tradúzcase en compra de papel picado para jugar o una visita a las cantinas ubicadas en las esquinas... aunque mi sueño siempre fue un globo metalizado inflado con gas que nunca me compraron porque costaban fortuna!!!!
Jugar con papeli picado era la principal actividad de los mas chicos, aunque si bien el ideal era tirarlo sobre el pelo, como siempre fuimos medio salvajes lo ideal era que el sexo opuesto se ahogara con manotazos llenos de papel dirigidos directamente a la boca.
La calle se poblaba de personajes que hoy no podrían pisar el corsódromo. "Cebollita" un viejito que tocaba una mini guitarra, los máscaros sueltos que corrían carreras cuadreras sobre palos de escoba, "La Casimira" una muñeca de trapo a escala del máscaro que la portaba y la hacía bailar al ritmo de las batucadas, "La vaca del corso" y "El mostro del Gualeyán" seres antropomorfos creados a partir de mitades de tachos de metal, huesos de vaca y flecos de arpillera a los que corríamos a las patadas de una punta a la otra del circuito, el payaso "Matecito" a quien años mas tarde tuve el honor de representar en el afiche que promocionaba los corsos populares Matecito bautizados con su nombre en homenaje.
Obviamente el plato principal de la noche era el desfile de las cinco comparsas, Papelitos, Marí Marí, O`bahía, Kamarr y Ará Yeví. más la aparíción de La barra divertida y Los gordos parodiando alguna de las comparsas de la competencia.
Hace un tiempo viendo material en Youtube me llevé una sorpresa tremenda al descubrir que en un canal llamado 2820historia (2820 es el código postal de mi ciudad) estaban subiendo material de los inicios del carnaval.
Gastón Laxague es un camarógrafo local que esta recopilando un material increíble de mi pueblo y ahí antes mi ojos volvió a desfilar el "Papelitos Circus
Show"!!!!!!!!!!
No lo podía creer!!! todo estaba igual a como lo recordaba... impecable!!!! La contorsionista, a la que le desplegaban una alfombra en plena calle y realizaba sus acrobacias; las niñas patinadoras; mi prima Silvana como al domadora de osos polares y un matrimonio vecino deshidratados en esos trajes de peluche blanco!!!!!
En el video no aparece mi prima Silvina que ese año era la encantadora de serpientes porque esa noche no pudo desfilar!!! pero si se ve a su escuadra de cobras con sus mallas de una sola pierna integramente bordadas en dorados y los tocados tallados por quien fue mi primer profesor de arte, Eduardo Ayala.
La imágen siguiente es una aparición, María Martha Oppen, reina de Papelitos ese año, la mujer mas hermosa que un chico de seis años podría imaginarse, perfecta, con su pelo rubio, sus ojos claros y esa sonrisa que la llevó a convertirse en la única gualeguaychuense en ser elegida Reina provincial del carnaval y como no podía ser de otra manera luego ser coronada Reina Nacional del Carnaval en la Avenida de Mayo. Cada vez que Maria Martha pasaba desfilando era no imposible no poder dejar de admirarla bella por fuera y según quienes la conocieron bien mas hermosa aún interiormente. La acompañaba mi tío Pancho Larrivey como escolta del elefante del que ella bajaba para contagiar su alegría y regalarnos su belleza.
La escuadra de las Geishas equilibristas era encabezada por una adolescente que se convirtió en un ícono del carnaval de Gualeguaychú. Teresita Pighetti daba sus primeros pasos en el circuito iniciando la leyenda en que se ha convertido, el próximo año celebra sus 30 años desfilando en el carnaval!!!!! Imaginen como me tembló el pulso al tener que maquillarla por primera vez en el 2006!!!! Yo me esperaba a una Diva local y me encontré con un ser luminoso que me ha hecho vivir momentos de alegría inmensa desde entonces!!!!
Talvéz para quien no conoce a nadie de las personas que estoy nombrando este texto suene aburrido, pero si logran ubicarse en la cabecita de un gurisito de seis años que miraba embelesado a esos "mujerones" que ahora no se consiguen... Cómo no amar algo que tanto marcó la infancia?????!!!!!!
Le siguen Bibiana Muñóz con su carita hermosa y las escuadras que yo mas amaba, la de los caballitos blancos con su domadora de frac negro y la domadora de fieras salvajes, tigres y panteras dentro de las que destacaba la hermosa Araceli Achinelli, quien fuera reina del carnaval años mas tarde... ella ya no nos acompaña pero las vueltas de la vida hacen que este año maquillemos a su hijo Bruno, heredero no solo de su simpatía sino también de su pasión por el carnaval...
Se hereda la pasión por el carnaval??? Obvio!!!!!!!!!!!! se lleva en la sangre??? seguramente... cada vez que veo a una nenita sacudirse al ritmo de las batucadas reafirmo mi convicción de que hay Carnaval de Gualeguaychú para rato!!!!!
Así como mi tía Queca me enseño a amar una fiesta que daba sus primeros pasos, hoy en día cada vez que una ex integrante de comparsa aparece con sus hijos por los talleres es imposible no reflejarme en esos ojos que miran todo con el mismo asombro con el que yo salía corriendo a buscar lentejuelas que se desprendían de los trajes y las guarbada en una cajita de fibras Sylvapen que se convertía año a año en el cofre de mis tesoros.
Años atrás hablando con mi amigo Adrián Butteri (director de Marí Marí) le conté esta anécdota y me dijo que él hacía lo mismo! Lorena Leonhardt (Reina del carnaval 2008) también!!!! Fué sentirme acompañado en los recuerdos y descubrir que a pesar de los caminos que tomó la vida de cada uno siempre hay algo que vamos a compartir... EL AMOR POR UNA FIESTA QUE ES REFLEJO DE UNA IDEOSINCRACÍA QUE NOS HA FORMADO COMO PERSONAS CREATIVAS Y DE BIEN.
Hoy todo se ha profesionalizado... ya no se puede circular por la pasarela libremente como hacíamos en calle Urquiza, mi tía Queca ya no me acompaña al circuito (aunque si lo hace día a día en mi corazón), mi prima Silvina ya no desfila pero su hija María Victoria porta la corona de reina de Ará Yeví 2010!!! Pero de eso les contaré en breve...

Invito a todos a que disfruten del "Papelitos Circus Show" Ingresando en el siguiente enlace: http://www.youtube.com/watch?v=USVtDAYeCFc

Espero no haberlo aburrido y que hayan disfrutado de esta nota escrita desde el corazón... nos vemos pronto!!!

GER




2 comentarios:

  1. Bueno, Gerva, qué te puedo decir... si también recuerdo con todo cariño estas noches de carnaval de otros años!! los personajes que nombrás, la reserva de sillas, las carrozas que no eran nada que ver a las que hoy se pueden apreciar... los talleres de bordado en las propias casas!
    Lo describiste hermoso.Gracias!!

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  2. no aburrió para nada Gerva...y yo también juntaba los pedacitos de estrellitas que se desprendían de esos cielos (tomá qué metáfora che) jaja
    Laureano

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